Este país se ha vuelto loco. Por lo general considero la locura como un síntoma de salud en general, pero esta locura se acerca más a la demencia que a cualquier otra cosa. Para que se me entienda, nuestro sistema democrático, del que tanto cacareamos (manifestación inequívoca de que tenemos algún tipo de complejo histórico con esto de la democracia que aún no hemos superado), no es bipartiditas, pero funciona como tal; no es federal, pero se le parece mucho, es parlamentario, pero tiene rey (que, por cierto, debería arbitrar cuando las cosas pintan feas, como ahora mismo, pero como si nada), no es racista, pero hay guetos y nos jode la presencia de inmigrantes por la calle y lo que no es la calle... En fin, que es el caldo de cultivo perfecto para que nos pongamos todos un matasuegras en la boca y empecemos a dar saltitos por la calle en busca de un cuarto acolchado.Dado que la clase política se empeña en rizar el rizo de lo esperpéntico, sorprendiéndonos cada día con declaraciones y decisiones de lo´más sorprendente y que nadie parece querer rescatar al ciudadano medio de la imbecilidad que nos gobierna desde las distintas administraciones, he decidido autogestionarme una terapia. Como no tengo dinero, me la hago yo mismo y despotrico, que hablar siempre es bueno y si es para poner verde a alguien, como que mejor. Eso sí, que nadie se lleve a engaño: simpatizo con los sectores progres, el rey me parece un oportunista que ha sabido jugar muy bien sus cartas para mantenerse en sus privilegos, su hijo es otro que lleva el camino de que lo mantengamos hasta que se muera, y la Leti me parece una sosa de cuidado.
Dicho lo cual, si lees esto, agradeceré tus comentarios y, por qué no, tus insultos, que para eso están y no se puede caer bien a todo el mundo.
¡Salud!

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