
Ángel Acebes
Humorista y político ocasional
Arrecia, arrecia el oleaje...

Esto, más que nada, es para que los que aspiran a regir nuestras vidas desde la cosa pública no insulten nuestra inteligencia con su estulticia (palabra, por cierto, muy del agrado del Tato). Son conceptos sutilmente distintos. Recomiendo profundizar en ellos.Meteorología: "La meteorología es la ciencia que se ocupa de los fenomenos que ocurren a corto plazo en las capas bajas de la atmósfera, o sea, donde se desarrolla la vida de plantas y animales.La meteorología estudia los cambios atmosféricos que se producen a cada momento, utilizando parámetros como la temperatura del aire, su humedad, la presión atmosférica, el viento o las precipitaciones. El objetivo de la meteorología es predecir el tiempo que va a hacer en 24 o 48 horas y, en menor medida, elaborar un pronóstico del tiempo a medio plazo".
Climatología: "La climatología es la ciencia que estudia el clima y sus variaciones a lo largo del tiempo. Aunque utiliza los mismos parámetros que la meteorología, su objetivo es distinto, ya que no pretende hacer previsiones inmediatas, sinó estudiar las características climáticas a largo plazo.El clima es el conjunto de fenómenos meteorológicos que caracterizan las condiciones habituales o más probables de un punto determinado de la superficie terrestre. Es, por tanto, una serie de valores estadísticos. Por ejemplo, aunque en un desierto se pueda producir, eventualmente, una tormenta con precipitación abundante, su clima sigue siendo desertico, ya que la probabilidad de que esto ocurra es muy baja".


Este país se ha vuelto loco. Por lo general considero la locura como un síntoma de salud en general, pero esta locura se acerca más a la demencia que a cualquier otra cosa. Para que se me entienda, nuestro sistema democrático, del que tanto cacareamos (manifestación inequívoca de que tenemos algún tipo de complejo histórico con esto de la democracia que aún no hemos superado), no es bipartiditas, pero funciona como tal; no es federal, pero se le parece mucho, es parlamentario, pero tiene rey (que, por cierto, debería arbitrar cuando las cosas pintan feas, como ahora mismo, pero como si nada), no es racista, pero hay guetos y nos jode la presencia de inmigrantes por la calle y lo que no es la calle... En fin, que es el caldo de cultivo perfecto para que nos pongamos todos un matasuegras en la boca y empecemos a dar saltitos por la calle en busca de un cuarto acolchado.